Túmin, la moneda comunitaria que adoptó Puebla

Túmin, la moneda comunitaria que adoptó Puebla

En el estado circula desde hace 4 años
Israel Olguín | UN1ÓN Puebla | 09/10/2017 05:00

Cuando la falta de dinero entre los pobladores de El Espinal, una pequeña comunidad en Veracruz, amenazó su comercio local, lanzaron su propia moneda como una opción para resolver la situación.

 

Así nació el Túmin, palabra de origen totonaca que significa ‘dinero’ y que a 7 años de su creación, se ha extendido a 16 estados de la República Mexicana, incluído Puebla.

 

Se trata de una moneda alternativa lanzada por profesores y alumnos de la Universidad Veracruzana Intercultural, la cual ha fortalecido las economías locales al permitirle a los usuarios consumir lo generado por las propias comunidades.

 

Así, lo habitantes que no cuentan con suficiente dinero para comprar productos pueden pagar una parte con pesos mexicanos y otra con esta moneda comunitaria.

 

“Es un sistema complementario que ayuda a la gente a aprovechar la riqueza de los productos que cultiva y los productos que elabora. Y surge de la necesidad de la gente de impulsar su comercio y tener dinero para vivir”, asegura Juan Castro Soto, profesor de la Universidad Intercultural de Veracruz (UVI) y cofundador del ecosistema del Túmin, el llamado ‘Mercado Alternativo y Economía Solidaria’.

 

Sin embargo, la idea aunque es bienintencionada, el Banco de México (Banxico) mantiene abierta una denuncia contra los fundadores del Túmin ante la Procuraduría General de la República (PGR) por la supuesta “acuñación de moneda” que exclusivamente le corresponde al Estado, sin embargo, no se ha logrado detener su expansión gradcias a la autonomía de los pueblos originarios.

 

En Puebla, el Túmin, circula desde hace 4 años y ya cuenta con más de mil socios que la usan y aceptan como moneda corriente en las entidades que la han adoptado.

 

Su valor es igual al del peso y sus denominaciones son 1T, 5T, 10T y 20T. En el Mercado Alternativo Túmin de Puebla se comercializan desde alimentos orgánicos, hasta productos de limpieza y plantas, con el propósito de aumentar el flujo del comercio local.

 

En su diseño, se incluyeron imágenes de Emiliano Zapata, en protesta ante la apatía gubernamental por los problemas del municipio donde nació y sus habitantes.

 

En la primera etapa del proyecto, solo 115 personas fueron parte de la red de intercambio quienes recibieron 500 túmines cada uno, quienes debían mantenerlos en circulación el tiempo suficiente para que los investigadores de la Universidad Veracruzana se decidieran a integrar a más personas al proyecto.

 

Su éxito fue tal que la economía local se ha reactivado y el nivel de consumo ha aumentado sin que los niveles de producción se hayan elevado.

 

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