BUAP desarrolla motor que funciona con agua sucia

BUAP desarrolla motor que funciona con agua sucia

Por este proyecto, los estudiantes ganaron el primer lugar de la categoría Tecnología Intermedia del Cuarto Concurso Prototipos de Innovación Tecnológica
Integrantes del proyecto
Integrantes del proyecto
Redacción | UN1ÓN Puebla | 11/06/2018 05:00

Los alumnos de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), Estefani Merlo Zechinelli, María Luisa Zago Merlo, Javier Précoma Rosas y Ana Karen Stefanoni Merlo, diseñaron y fabricaron un motor que funciona mitad con agua, mitad con gasolina, el cual reduce en 50 por ciento los contaminantes producidos por la combustión interna.

Por este proyecto, los estudiantes poblanos ganaron el primer lugar de la categoría Tecnología Intermedia del Cuarto Concurso Prototipos de Innovación Tecnológica, que organiza la BUAP.

En el proceso de electrólisis, que es la hidrólisis por medio de electricidad, la primera fase consiste en separar los elementos que componen las moléculas de agua: el hidrógeno y el oxígeno.

“Con el agua, uno de los compuestos más abundantes y por tanto de fácil acceso, no requerimos explotar recursos naturales no renovables, por lo que cualquier persona puede usar este sistema –el motor- y aplicarlo a sus necesidades, generando una huella ecológica menor, sin emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera y ahorrar significativamente en costos”, comentó.

En el primer intento utilizaron agua contaminada, de charco, y desde entonces echaron a andar, con éxito, un motor de motocicleta. Antes de ser usada, el agua pasó por un proceso de filtrado, con el fin de separar contaminantes y residuos sólidos con más de 2 milímetros de grosor y evitar obstrucciones en las mangueras del sistema.

Su prototipo es un híbrido hidrógeno-gasolina, con el que se reduce a la mitad las emisiones contaminantes. En un principio pretendían un motor que funcionara al cien por ciento con agua, replantearon su idea pues se sabe que el hidrógeno es el elemento más explosivo.

El hidrógeno ingresa a través de una garganta al carburador. Por su parte, la gasolina se introduce mediante la composición de mangueras original. Una vez que el combustible hace combustión se une al hidrógeno. Estas adaptaciones se hicieron en el motor de una motocicleta que los estudiantes recogieron de un tiradero, solo para identificar el rendimiento de su prototipo.

Se dieron cuenta que esa moto avanzaba 50 kilómetros aproximadamente por cada dos litros de gasolina. Con los cambios, con un litro de agua y otro de combustible, realizaron dos meses de pruebas en las que, según ellos, por mucho superaron esa distancia.

Antes de las pruebas con el motor 50-50, comenzaron con un 90 por ciento de gasolina y 10 de hidrógeno. Poco a poco fueron aumentando el porcentaje del gas hasta encontrar la proporción ideal, a la mitad, ya que su rendimiento se asemeja al sistema que utiliza pura gasolina, en cuanto a potencia y velocidad.