Gran Telescopio de Puebla, catedral de la astronomía mundial

Gran Telescopio de Puebla, catedral de la astronomía mundial

El Gran Telescopio Milimétrico Alfonso Serrano es el radiotelescopio más grande del mundo en su tipo
Israel Olguín | 12/04/2019 05:00

Con un costo aproximado a los 200 millones de dólares, en enero del 2018 comenzó a funcionar en toda su capacidad el Gran Telescopio Milimétrico Alfonso Serrano (GTM), ubicado en la cima de un volcán extinto de la Selva Negra de Puebla.

Se trata de una maravilla de la ingeniería, el radiotelescopio más grande del mundo en su tipo: es extremadamente sensible y capaz de detectar objetos casi invisibles para los telescopios ópticos.

Miguel Chávez Dagostino, astrofísico mexicano y director científico de este instrumento de la ciencia, lo califica como el proyecto científico más ambicioso de México, un instrumento extremadamente complejo, que consiste en una antena de 50 metros de diámetro y 180 paneles que permiten detectar aquello “que no podemos apreciar con nuestros ojos: los misterios de un universo oscuro, frío y joven”, señaló en su momento.

Raúl Mujica García, astrofísico del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), indicó que fue a finales de los años 80, cuando se comenzó a barajar la idea de construir en nuestro país esta maravilla tecnológica, se trataba de una propuesta novedosa de la época.

Se buscaron sitios en todo el país, se valoraron 10 montañas como candidatas, hasta que finalmente se eligió el sitio donde se instaló, la quinta cima más alta del país, ganadora en parte, por las características del terreno, las condiciones atmosféricas y sus cielos despejados.

Se trata de un proyecto binacional entre el INAOE mexicano y la Universidad de Massachusetts Amherst, de Estados Unidos, que para 1997 fue autorizado.

Una de las sorpresas que se llevaron los constructores de este proyecto científico, el más ambicioso de la historia de México, fue la de encontrar en la cima del volcán vasijas prehispánicas, probablemente llevadas por los antiguos habitantes de la zona como ofrendas a sus dioses. Lo que no les sorprendió a los ingenieros fue que el radiotelescopio no sufriera daños durante el gran terremoto que sacudió a Puebla el 19 de septiembre de 2017. 

El Gran Telescopio Milimétrico formó parte del proyecto científico internacional mediante el cual se captó la primera imagen en la historia de un agujero negro.

El hoyo negro se encuentra en la galaxia distante Messier 87, a 55 millones de años luz de la tierra y su masa equivale a 6.5 mil millones de veces la masa del Sol.

Hasta ahora el GTM se ha convertido en uno de los principales actores en una de las cacerías astronómicas más ambiciosas de la historia. Además, junto a otros siete telescopios ubicados alrededor del planeta –como ALMA en Chile, el James Clerk Maxwell Telescope en Hawaii y el Observatorio IRAM Pico Veleta, en Sierra Nevada, Granada, entre otros–, forma parte de la iniciativa Event Horizon Telescope.