Arquidiócesis de Puebla denuncia amenazas en el Triángulo Rojo

Arquidiócesis de Puebla denuncia amenazas en el Triángulo Rojo

El crimen organizado ha implicado a familias, poblaciones y policías municipales, como ‘halcones’
Redacción | UN1ÓN Puebla | 05/06/2017 06:00

El arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinoza, denunció que en el llamado Triángulo Rojo, existen sacerdotes que han recibido amenazas por parte de los Huachicoleros, al considerarlos un contrapeso de su actividad delictiva.

 

El ministro de culto explicó que los ministros afectados pertenecen a la Diócesis de Tehuacán, donde se encuentran los municipios que conforman el “Triángulo Rojo”, región en la que poblaciones enteras se dedican a dicha práctica criminal.

 

A través del sitio Vida Nueva Digital México de la Arquidiócesis Primada de México, el padre Gustavo Rodríguez Zárate, responsable de organizar las visitas pastorales en el Arzobispado de Puebla,coincidió con don Víctor Sánchez en que la Iglesia no puede permanecer insensible a esta dolorosa realidad, pero es necesario ser muy prudentes.

 

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El padre Rodríguez Zárate, aseguró que el conflicto va creciendo, lo que pone a la Iglesia en una situación complicada. Y es que –dijo– “si uno es analítico y crítico, tiene que serlo con todos, con la autoridad, la policía, los huachicoleros, los criminales, y entonces viene el conflicto, hay consecuencias, y la primera llamada de atención es por parte del gobierno. Por esta razón uno no puede hablar, pero si no habla, entonces es cómplice”.

 

El padre Gustavo Rodríguez explicó también que la extracción ilegal de combustible de los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) comenzó aproximadamente 12 años atrás, cuando algunos mandos policiales comenzaron a colaborar en el robo de combustible.

 

En un principio –señala– los mayores beneficiados eran algunos agentes del orden que llenaban sus patrullas con gasolina ilegal, pero poco a poco esto provocó que otros le entraran el juego de obtener combustibles baratos. “Esto comenzó a crecer de tal forma que hasta las gasolinerías participaban de esta acción ilegal; ya no compraban a Pemex, sino a los huachicoleros”.

 

VER: MAESTROS DEL TRIÁNGULO ROJO TIENEN POCO QUÉ FESTEJAR

 

“Con el tiempo, el crimen organizado, los Zetas principalmente, no sólo empezaron a pelearse las plazas como es sabido, sino también el control de la extracción de los combustibles, implicando a familias, poblaciones y policías municipales, como ‘halcones’ para informar cuando se acercaba la policía federal”, dijo.

 

Esta acción se fue ampliando hasta abarcar varios municipios de la entidad, desde Esperanza hasta Río Frío, que es por donde corren los ductos, involucrando municipios como San Martín Texmelucan, San Matías Tlalancaleca, Santa Rita Tlahuapan –esto del lado del Iztaccihuatl y del Popocatépetl–, y el “Triángulo Rojo”, del lado del Pico de Orizaba. “Son municipios en los que están involucradas muchísimas personas”.

 

Rodríguez Zárate concluyó que: “La Iglesia no puede quedarse muda ni ser neutral, pues estamos viendo cómo se están afectando las familias, cómo se están rompiendo los hogares, y lo más triste, cómo se involucra a los niños y jóvenes en esta situación tan dramática e injusta”.