Científicos de la BUAP desarrollan el biodiesel más barato

Científicos de la BUAP desarrollan el biodiesel más barato

Se trata de un proyecto con el cual se busca solucionar los problemas ambientales
Redacción | UN1ÓN Puebla | 08/06/2017 06:00

Científicos de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), desarrollaron una planta piloto capaz de producir biodiesel a partir de aceite residual de cocina, la cual, gracias a sus innovaciones y los procesos químicos en los que se basa, no sólo disminuye el impacto ambiental negativo de su producción, sino que reduce en casi 90 por ciento su costo.

 

Se trata de un proyecto con el cual se busca solucionar los problemas ambientales que el uso y la producción de combustibles fósiles generan a nivel global, sin resultados contundentes.

 

Fueron siete años de  trabajo en laboratorio, que dieron como resultado el biodiesel más barato del mundo, aportando así una alternativa a la progresiva escasez de aquellos.

 

Gracias a esta planta piloto, única en el mundo, es posible obtener biodiesel con sólo 3 pesos mexicanos por litro, valor competitivo si se contrasta con el precio comercial del diésel -20 pesos en el mercado.

 

De esta forma, los investigadores de la BUAP han logrado reducir el impacto ambiental de la producción de combustible mediante una alternativa significativamente más económica y segura a los hidrocarburos, responsables en gran medida del calentamiento global y otros problemas ecológicos. “En lugar de que lo arrojen (el aceite residual de cocina) a los drenajes sin tratamiento previo y contaminen los mantos acuíferos, con un innovador tratamiento le damos una segunda oportunidad”, comentaron sus creadores.

 

En entrevista, la titular de este proyecto, Griselda Corro Hernández, académica del Laboratorio de Catálisis y Energía del Instituto de Ciencias (ICUAP), explicó el proceso de desarrollo de esta innovación que tiene un excelente nicho de oportunidad en la industria, al ser un proyecto de transferencia tecnológica adecuado a la coyuntura actual, según su opinión.

 

La planta piloto consta de dos reactores: el primero -que es por el que ingresa el aceite residual- para efectuar el proceso catalítico patentado, y el otro para la limpieza y secado del combustible que del anterior reactor se obtuvo; un sistema de paneles solares para calentar agua y para producir energía eléctrica, así como una serie de mecanismos de control y soporte.

 

“Esta planta piloto realiza todo: desde la entrada del aceite de cocina, el metanol y el catalizador, hasta la producción, limpieza y secado del combustible obtenido, que lo deja listo para echarlo al motor”, comentó Corro Hernández, quien precisó que en el mundo hay muchos proyectos que utilizan el aceite de cocina como materia prima, pero que como el de la BUAP no hay otro: “es el único en bajar el costo, los niveles de riesgo y el impacto negativo al ambiente”.