Biofertibuap, innovación de la BUAP para el campo mexicano

Biofertibuap, innovación de la BUAP para el campo mexicano

Este biofertilizante es producto de 30 años de investigación; actualmente se comercializa en 13 entidades
Moisés Carcaño Montiel, actual titular del programa de Biofertibuap. Foto: Agencia Conacyt
Moisés Carcaño Montiel, actual titular del programa de Biofertibuap. Foto: Agencia Conacyt
Redacción | UN1ÓN Puebla | 06/04/2018 05:48

Biofertibuap es un producto desarrollado por especialistas de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), quienes desde hace 30 años comenzaron a buscar alternativas para disminuir la fertilización química.

En la década de los 70, el doctor Jesús Caballero Mellado inició las investigaciones sobre la creación de un inoculante bacteriano para cultivos, el cual cumpliera con la función de fertilizante.

Su trabajo ha sido retomado por los investigadores Moisés Carcaño Montiel, Teresita Jiménez Salgado, Lucía López Reyes, Amparo Mauricio Gutiérrez y Armando Tapia, del Laboratorio de Microbiología de Suelos del Centro de Investigaciones en Ciencias Microbiológicas (CICM), del Instituto de Ciencias de la BUAP (ICUAP), quienes continúan con estos desarrollos biotecnológicos que ya se comercializan en México.

“Al inicio se buscaron microorganismos benéficos, como la bacteria Azospirillum, después otras bacterias en distintas condiciones edafoclimáticas, y a partir de esta búsqueda se logró crear el primer banco de germoplasma, donde comenzaron los primeros ensayos en plantas. Este trabajo continuó por cinco años y a partir de 1985 se hicieron los primeros experimentos de invernadero en cultivos de maíz y trigo con aplicaciones posteriores en dos comunidades ubicadas en Veracruz y Tlaxcala”, relata el maestro Moisés Carcaño Montiel, actual titular de este programa.

Refiere que después de años de aplicación, la respuesta de las bacterias fue favorecedora y en el caso del maíz se duplicó la producción sin fertilización. Para 1988 se aplicó ya en cultivos extensivos de maíz, trigo y cebada y, a partir de 1998, se firmaron convenios con el gobierno del estado de Puebla para producir biofertilizante para todo el estado.

Este reto implicó la construcción de biofermentadores que les permitieran producir biofertilizantes para unas tres mil hectáreas por día y así abastecer los pedidos no solo en el estado, sino en diferentes partes de la república.

Las primeras formulaciones fueron sólidas pero actualmente ya existen tanto sólidas como líquidas.

Carcaño Montiel destaca que actualmente existen en el mercado varios fertilizantes hechos con bacterias; sin embargo, afirma que los años de trabajo les han permitido ofrecer un producto que se caracteriza porque sus soluciones son diseñadas con las bacterias adecuadas dependiendo del tipo de cultivo, es decir, las bacterias se aíslan y se someten a pruebas de laboratorio para formularse y ser aplicadas a un cultivo en específico.

“En el mundo microbiano no hay bacterias universales, por lo que no es recomendable utilizar una sola especie de bacteria para todos los cultivos porque la respuesta de las plantas en los exudados es diferente en cuanto a calidad y cantidad y todo eso repercute en la asociación bacteria-planta, por eso fabricamos biofertilizantes específicos para los cultivos”, explicó.

Los biofertilizantes que se producen en la BUAP se pueden utilizar en cultivos de sorgo, maíz, frijol, trigo, cebada, avena y hortalizas, además de que también producen desarrollos tecnológicos para sistemas forestales que estén afectados por agentes patógenos.

Estos productos actualmente se comercializan en Sinaloa, Chihuahua, Durango, Zacatecas, Nayarit, Guanajuato, Jalisco, Puebla, Tlaxcala, Estado de México, Guerrero, Chiapas y Veracruz. (Con información de la agencia de noticias Conacyt)