Especialistas estudian zona sísmica cercana a Tehuacán

Especialistas estudian zona sísmica cercana a Tehuacán

Cerca de los estados de Puebla y Morelos, la placa de Cocos se dobla abruptamente en un ángulo de 75 grados hacia el centro del planeta
Redacción | UN1ÓN Puebla | 19/04/2018 05:00

Xyoli Pérez Campos, jefa del Servicio Sismológico Nacional, señala que en las costas del Pacífico mexicano, dos gigantes de roca se encuentran: la placa de Cocos y la placa de Norteamérica. La interacción entre estas dos placas tectónicas ocasiona la mayoría de los sismos en el país.

 

Cuando las placas chocan, la fuerza de la colisión puede ocasionar un sismo, pero la interacción no termina allí. Después del choque, la placa de Cocos se dobla 15 grados hacia el interior de la Tierra, en seguida se endereza y comienza a desplazarse en posición horizontal debajo de la placa de Norteamérica.

 

La placa continúa moviéndose debajo de la superficie del país por otros 200 kilómetros, el roce de este deslizamiento profundo puede seguir generando sismos de menor magnitud, hasta que el recorrido de la placa termina.

 

Cerca de los estados de Puebla y Morelos, la placa de Cocos se dobla abruptamente en un ángulo de 75 grados hacia el centro del planeta. El doblez de la plancha de roca de casiocho kilómetros de espesor crea una tensión enorme y puede llegar el momento en que las fuerzas sobre la placa sobrepasan su capacidad de flexión y la rompan, haciendo vibrar la tierra y generando sismos como el del 19 de septiembre del año pasado, que ahora es conocido como un sismo de flexión.

 

Los sismólogos conocen de estos dobleces en la placa de Cocos gracias al estudio de sismos lejanos o telesismos. Las ondas sísmicas que vienen de Japón, Fiji, Chile o Alaska, y cruzan por debajo de la tierra, chocan con la placa de Cocos, creando nuevas ondas, cuya forma da una idea a los científicos del relieve que tiene la placa bajo el continente.

 

Gracias a esto, los científicos saben que la placa de Cocos se flexiona debajo de los estados de Colima, Michoacán, Guerrero, Puebla, Morelos, Estado de México, Oaxaca y Chiapas y, por lo tanto, esos son los estados que podrían estar en riesgo de sufrir un sismo de flexión.

 

Pero en los últimos 100 años solo han ocurrido cinco sismos en la zona de flexión de la placa de Cocos cercana a la Ciudad de México, y todos en una sola región: al sureste del estado de Puebla, cerca del municipio de Tehuacán.