BUAP desarrolló biofertilizantes que mejoran rendimiento agrícola

BUAP desarrolló biofertilizantes que mejoran rendimiento agrícola

La producción en el campo mexicano no es tan solo una actividad económica, es también una serie de problemas complejos
Redacción | UN1ÓN Puebla | 02/04/2019 05:00

En los laboratorios de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), se desarrollaron el Biofertibuap y Biofosfobuap, biofertilizantes cuya innovación radica en su contribución a la producción de alimentos de calidad, económicamente viables y menor impacto ambiental, al reducir el uso de agroquímicos, además de  incrementar el rendimiento de la cosecha.

 

La universidad comprende que la producción en el campo mexicano no es tan solo una actividad económica, es también una serie de problemas complejos. Dos de estos son los altos costos de insumos -los fertilizantes se han disparado en 14.3 por ciento anual en los últimos seis años-  y la pérdida de fertilidad del suelo.

 

Jesús Caballero Mellado, inició en 1980 esta investigación, que seis años más tarde dio origen a los primeros experimentos en campo, que culminaron con el desarrollo de dos fertilizantes biológicos de probada efectividad: Biofertibuap, con cinco marcas registradas: Zea para maíz, Hordeum para cebada, Wheat para trigo, Sorghum para sorgo, y Leg para leguminosas; y Biofosfobuap, para todos los cultivos.

 

Tras la validación de resultados por parte de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), a través del programa de Bioeconomía, estos biofertilizantes fueron registrados en 2002 y 2010 en el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI). Hoy se aplican a lo largo y ancho de la República Mexicana, en los dos ciclos agrícolas, en cultivos de maíz, trigo, sorgo, cebada, avena, frijol y hortalizas, entre otros.

 

Elaborados a partir de bacterias que fijan nitrógeno y producen hormonas de crecimiento vegetal, en el caso de Biofertibuap, y de bacterias solubilizadoras de fosfato para todos los cultivos, Biofosfobuap, ambos grupos de microorganismos estimulan el crecimiento de la raíz favoreciendo la absorción de nutrimentos para las plantas.

 

Una dosis de 350 gramos es suficiente para una hectárea de maíz, sorgo y frijol, y de mil 200 gramos para trigo, cebada y avena, con lo cual se logra incrementar la producción en 30 por ciento y más, incluso duplicarla, según el clima y las condiciones del suelo. Además, una reducción en el uso de agroquímicos de hasta 50 por ciento, así como