Nochebuena, cómo se convirtió en la Flor de la Navidad

Nochebuena, cómo se convirtió en la Flor de la Navidad

Puebla es una de las principales entidades dedicadas a su cultivo en el país
Israel Olguín | UN1ÓN Puebla | 21/11/2019 05:00

La navidad está próxima y las decoraciones propias de la época comienzan a aparecer dentro de las plazas públicas, avenidas y por supuesto, los hogares.

Actualmente, la navidad no se puede entender sin la flor de nochebuena, la cual se ha conservado en un símbolo de la época, es una de las plantas más conocidas, duraderas y predilectas de las fiestas decembrinas.

La Euphorbia pulcherrima, nombre científico de la flor de Navidad, nochebuena, pastora, pascuero, noche buena, flor de pascua, estrella federal, poinsetia en EE.UU, o estrella federal en Argentina, es oriunda de regiones tropicales de México, principalmente de la ciudad de Taxco, estado de Guerrero.

Actualmente, México ocupa el cuarto lugar a nivel mundial en superficie cultivada, con 248 hectáreas dedicadas a nochebuena, la gran mayoría en invernadero. Esta actividad genera casi 13 mil empleos. Las principales entidades dedicadas a su cultivo son Morelos, Michoacán, Distrito Federal, Puebla y Estado de México.

Cómo se convirtió en la flor de la navidad

En la época prehispánica, los antiguos mexicanos la llamaban, en náhuatl, Cuetlaxóchitl -vocablo que proviene de la unión de dos palabras, “Cuetlaxtli” que significa cuero y “Xóchitl” que significa “flor” o “la reina de las flores”- o “flor que se marchita” o “flor de pétalos resistentes como el cuero”. Para los aztecas su color rojo simbolizaba la sangre de los sacrificios que ofrendaban al sol para renovar sus fuerzas.

Además, se le dan usos medicinales, pues se le llega a utilizar para aliviar las afecciones respiratorias como anginas o tos, las paperas, y afecciones del corazón y la rabia. En el Distrito Federal, Morelos, Puebla y Sonora, su aplicación es por vía oral o externa para aumentar o promover la secreción de leche.

En el Códice Florentino (siglo XVI) se refiere su uso para “las mujeres que tienen poca leche”. En el mismo siglo, Francisco Hernández relata que “las hojas aumentan la leche a las nodrizas, aún a las ancianas, sea que las coman crudas o cocidas, o que laman el látex que mana de ellas”.

El primer registro histórico del uso de la flor de nochebuena durante la temporada navideña data del siglo XVII, cuando los misioneros franciscanos en el sur de México, se fijaron en el brillante color de la planta y en su florecimiento durante sus festividades decembrinas. Por lo que empezaron a utilizarla entonces, en la fiesta del santo pesebre, una procesión previa a la navidad; el uso de la planta como decoración navideña comenzó a difundirse luego en todo México.