Clásico tardío. Aprende en Casa III Secundaria

Clásico tardío. Aprende en Casa III Secundaria

El periodo del Clásico Tardío, es conocido también como Epiclásico entre las culturas del resto de Mesoamérica
Clásico tardío
Clásico tardío
Redacción | UN1ÓN | 22/01/2021 13:24

En la materia de Historia de segundo de secundaria, se verá el tema: “Clásico tardío”, con el cual recordarás que la cultura maya es la más representativa del periodo Clásico tardío, así como sus principales características: actividades económicas, políticas, sociales y culturales.

Estudiarás sobre las culturas del Clásico tardío, poniendo énfasis en la cultura maya. Además, identificarás sus principales características y actividades económicas, políticas, sociales y culturales. 

Es importante señalar que este periodo es conocido también como Epiclásico entre las culturas del resto de Mesoamérica, pero entre los mayas recibió el nombre de Clásico tardío debido a que algunas ciudades mayas muestran un desfase con el avance de este periodo en Mesoamérica. Recuerda que los llamados horizontes culturales son cortes de tiempo que los investigadores hacen para la mejor comprensión de las culturas. 

¿Qué hacemos? 

Iniciemos con la lectura del siguiente texto: 

Los reinos mayas

(Fragmento) 

Las investigaciones recientes mostraron la aparición del Estado en el Preclásico tardío, entre 400 y 100 años antes de la era actual, en el norte del Petén y en las tierras altas de Guatemala. En Kaminaljuyú se encontraron estelas que muestran la efigie de los gobernantes ejerciendo actos de poder o con los rasgos de seres divinos […]. En El Mirador, un reino enclavado en la selva del Petén guatemalteco, los arqueólogos descubrieron pirámides colosales y una organización política desarrollada. Esta temprana aparición de los reinos en la región del Petén fue confirmada por el hallazgo de las más bellas pinturas del Preclásico. En el año 2001, el arqueólogo William Saturno encontró en el sitio de San Bartolo pinturas extraordinarias por su dibujo y la combinación maestra del color, donde se plasmó la aparición del dios maya del maíz y la imagen del ajaw de esa región […] Según los estudios arqueológicos, estas pinturas datan del año 100 antes de la era actual. 

En escenas deslumbrantes las pinturas nos presentan la figura de cuatro personajes al lado de cuatro árboles, que corresponden a los cuatro postes que sostenían el cosmos, participando con el dios del maíz en el rito primordial de la creación del mundo. Como en el mito teotihuacano de la creación del Quinto Sol, en San Bartolo los dioses propician el nacimiento del cosmos mediante el sacrificio de su propia sangre […] En otra pared, las imágenes describen la historia prodigiosa del dios del maíz y la coronación del ajaw que hace 2000 años regía los destinos de ese reino asentado en la selva. 

Así, gracias al desarrollo extraordinario de la agricultura, el manejo del agua, el trabajo y los tributos proporcionados por los campesinos, estos poblados se transformaron en organismos estables y poderosos. El acontecimiento político que marca la época Clásica, el periodo que va de los años 250 a 900 de la era actual, es la multiplicación de dinastías hereditarias, la fundación de un poder que transmite el más alto cargo político del reino por medio de la herencia. 

La piedra angular sobre la que descansaron estos reinos fue el ajaw, el gobernante supremo, cuyo poder provenía del ancestro fundador y de la protección de los dioses. Protección divina, linaje, antigüedad y fuerza militar fueron los valores que las monarquías mayas desplegaron como fuente de legitimidad. […] Más tarde, a partir del año 400, los reyes mayas cambiaron ese título por el de k'uhul ajaw, rey divino, un tratamiento que acentuaba su parentesco con los dioses. La expresión visible de la presencia del Estado era la capital, la ciudad cuya arquitectura describía en forma plástica y narrativa la fundación del reino, sus dioses protectores, el palacio real, el juego de pelota, sus plazas y barrios […]. Las indagaciones de los arqueólogos descubrieron los emblemas que designaban a más de 50 ciudades y reinos mayas. Tikal, Calakmul, Copán, Quiriguá, Yaxchilán, Palenque, Bonampak y muchas otras capitales acumularon en sus recintos los prestigios del poder, el culto a los dioses, la posesión de los calendarios, la escritura, las artes y los saberes más estimados […]. 

La estela, al dar testimonio en fechas precisas de los acontecimientos merecedores de recordarse, se convirtió en testigo privilegiado de la vida pública y en el transmisor de la memoria política. 

Los mayas acostumbraron a levantar estelas cada vez que se terminaba un ciclo calendárico, cuando ascendía al poder un gobernante o tenía lugar un hecho que afectaba la vida del reino […]. 

El cometido de las estelas sembradas en las plazas era exaltar las virtudes del gobernante. […] Numerosas estelas retratan al soberano en su papel de defensor del reino, capitán de la guerra y conquistador de enemigos poderosos, a quienes exhibe como sus prisioneros […]. Otras estelas presentaban al gobernante en comunión con los dioses y mostraban la protección que le brindaban los ancestros fundadores de la dinastía. Mediante estas representaciones la cabeza del reino refrendaba su devoción a los dioses creadores y legitimaba ante su pueblo su papel de conservador de la armonía terrena e intermediario entre los seres humanos y el mundo sobrenatural […]. 

Los reinos mayas

Los orígenes del poder en Mesoamérica

Enrique Florescano 

¿Reconociste algunas características del periodo Clásico entre los mayas? 

El periodo Clásico va de los años 250 a 900 de nuestra era, aproximadamente, y fue durante este tiempo en donde se dio un fuerte culto a los gobernantes o ajaw por medio de la construcción de importantes estelas, así como la multiplicación de dinastías hereditarias, signo característico del periodo. 

A continuación, en la siguiente imagen observarás la división del pasado mesoamericano, la parte naranja representa el pasado Preclásico, que comprende de los años 2500 a.n.e. al 200 d.n.e.; observa que es el periodo más largo. El color morado y azul representan el periodo Clásico y comprende los años del 200 d. n. e. al 900 d. n. e. y, por último, los diferentes tonos de verde indican el inicio y fin del Posclásico, que va del 900 d. n. e. al 1521 con la llegada de los españoles.

Ahora, observa en el siguiente video la forma de organización social de la cultura maya. 

  1. La cultura maya.

 

Reflexiona: 

¿Qué elementos recuerdas del video anterior?

¿En qué aspectos culturales destacaron los mayas?

¿Cómo era la participación de las mujeres y los hombres en la cultura maya?

¿Qué tareas desempeñaban de acuerdo con su sexo?

¿Se parecen en algo estas tareas a las que desempeñamos en la actualidad hombres y mujeres? 

El tiempo en el que se desarrollaron las diferentes culturas imprime su sello en las formas de vida y costumbres de las poblaciones. 

El periodo conocido como Clásico tardío para la zona maya es un periodo que comprende del año 650 al 900 d. C., cuyas características principales de este periodo se centran en una fuerte movilidad social, una reorganización de los asentamientos, una cierta inestabilidad política y la revisión de las ideas religiosas.  Es en este periodo donde se gestan las características del Posclásico, que se caracteriza por sociedades con una fuerte presencia de conflictos bélicos. 

Es durante el Clásico tardío que la vida militar permea todos los aspectos sociales de las culturas. Es por ello que las características de las zonas en donde se construyeron estas ciudades son estratégicas y defensivas. 

Durante el Epiclásico florecieron ciudades como Cacaxtla, Xochicalco, El Tajín, Zaachila, Uxmal, entre otras; adquieren su mayor esplendor, que a su vez las hace rivalizar entre sí. 

Profundiza ahora en la civilización maya, cuyas ciudades como Palenque tuvieron un importante desarrollo durante el Clásico tardío. 

La cultura maya es reconocida por su importante desarrollo cultural en las matemáticas, la arquitectura y pintura mural. 

La cultura maya se ubicó en la zona sureste de Mesoamérica y a su vez se dividió en tres zonas: la zona sur, que comprende los territorios de Chiapas, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, y su vegetación comprende zonas de montaña, zonas lacustres o de agua y una franja costera. 

La zona central va del golfo de México al Caribe y su clima comprende zonas de tierras bajas, calientes y húmedas, de selva densa, alta y lluviosa. Aquí se ubicó la zona del Petén, que floreció durante el Clásico. 

La zona norte corresponde a más de la mitad de península de Yucatán y también es una zona de tierras bajas, en esta parte llueve menos que en la zona central. Su vegetación pertenece a una selva baja. 

Entre sus ciudades más importantes se encuentran Tikal, Yaxchilán, Palenque y Calakmul. No todas se desarrollaron al mismo tiempo, más bien, mientras unas ciudades florecían, otras eran abandonadas. 

El ajaw o k’uhul, que significaba el “sagrado o divino gobernante”, fue el encargado de mediar entre los hombres y los dioses para que la tierra tuviera sus periodos de lluvia y sequía, así como de mantener el orden de sus reinos. El ajaw adquiría rasgos divinos y se llegaba a comparar con el dios del maíz. A esta característica que relaciona la religión como justificadora del poder político se le conoce como sociedad teocrática. 

Su economía se basó en la agricultura con la técnica de roza y rotación de cultivos. Los principales cultivos base de su alimentación fueron el maíz, chile, frijol y cacao. Su dieta se complementó con la caza y pesca. 

El comercio entre los mayas fue una actividad de gran importancia y era mediante la guerra que se conquistaban las rutas comerciales. Practicaron el comercio del jade y la elaboración de alfarería. 

Su organización social se basó en dos grupos: las clases privilegiadas, en donde se encontraba el ajaw o k’uhul, sacerdotes, nobles y guerreros de alto rango. 

Por otra parte, se encontraban las clases no privilegiadas, en donde estaba el grueso de la población: guerreros de bajo rango, comerciantes, artesanos y campesinos. También se encontraban los cautivos de guerra y esclavos debajo de la estratificación social. 

El desarrollo cultural de los mayas estuvo caracterizado por la arquitectura monumental de edificios públicos, en donde el arco falso fue su principal aportación. También se caracterizaron por delicados relieves y estelas que narraban la historia de sus gobernantes, así como la pintura mural. 

A continuación, observa el siguiente video sobre la ciudad de Palenque, uno de los principales centros de desarrollo durante el Clásico tardío. 

  1. Zona Arqueológica de Palenque, Chiapas.

 

Palenque fue una de las ciudades más importantes del Clásico tardío y se ubicó en un ambiente selvático, rodeada de agua por nueve arroyos. Sus edificios fueron símbolo del poderío de sus gobernantes y fueron finamente decorados con relieves y glifos que contaban la historia de sus gobernantes. 

Como pudiste escuchar en el video, el declive y el abandono de la ciudad de Palenque se dieron en el año 800 d.n.e. 

El abandono de las ciudades mayas como Palenque durante el Clásico tardío, se cree que pudo deberse al crecimiento demográfico y agotamiento de los recursos. Pero existen otras hipótesis, como que se experimentó un periodo de grandes sequías. La guerra se generalizó. 

A la par que florecieron ciudades como Palenque, otras ciudades importantes se desarrollaban en el resto de Mesoamérica. 

El Tajín: capital de los totonacas. 

Los totonacas son un grupo migrante que se trasladó desde el centro de México hacia la costa del golfo, lugar donde logran asentarse y fundar varias ciudades, pero la más importante es Tajín. 

Tajín era un sitio notable que destacaba por sus múltiples edificios, esculturas y pinturas murales. En el Clásico tardío, específicamente entre el 600 y 900 de nuestra era, aprovecharon las condiciones generadas por el ocaso de Teotihuacan; se inicia el apogeo de Tajín, el cual se extenderá hasta cerca del 1200 de nuestra era, ya dentro del Posclásico temprano. 

Tajín llegó a cubrir un área de 1.5 km2, y albergó entre 20 000 y 30 000 habitantes, lo que llevó a los totonacas a extenderse más allá de Veracruz, en la llamada isla de los Sacrificios; asimismo, se extendieron hasta la actual Puebla. 

Destaca del Tajín el Basamento de los Nichos, una pirámide de una base de 35 metros y una altura de 25 metros y 7 cuerpos. Tiene 365 nichos que mantienen una correspondencia con los días del año. 

Los totonacas fueron destacados escultores por sus trabajos en piedras, pero también grandes arquitectos y escultores. Destaca en sus relieves el culto a la muerte, asimismo mantienen la tradición de emplear el talud y tablero en su arquitectura. 

Cantona, ciudad de piedra. 

Cantona se ubica entre los actuales estados de Puebla y Veracruz, fue uno de los sitios más impresionantes y abarcó el periodo del 650 al 900 de nuestra era. 

Esta ciudad se construyó en una zona de escasa vegetación, ya que fue construida sobre una zona pedregosa generada por un derrame de lava. Sus habitantes buscaron crear una ciudad casi impenetrable: sus constructores cavaron una zanja en la base de la ladera y redujeron el acceso al lugar mediante una serie de callejones tan estrechos que los atacantes sólo podían entrar en fila india. Las murallas, calzadas y callejones se construyeron de mampostería sin argamasa, pues la fuente de agua más cercana se encuentra a muchos kilómetros de distancia. 

La extensión de Cantona llegó a 12.6 km cuadrados. Era una ciudad densamente poblada que constaba de cientos de barrios habitacionales rodeados de murallas, e interconectados mediante una red de callejones que controlaban rígidamente el movimiento de personas. Además de los templos y grandes patios, contaba con 24 juegos de pelota, de tamaño y estilo arquitectónico tan diferentes que sugieren que Cantona era lugar de residencia de varias etnias, pero también muestra la importancia de las diversas ceremonias religiosas que se realizaban. 

Cantona es considerada la ciudad más urbanizada del México antiguo. Su extensa red de comunicaciones, con calzadas de hasta 1 km de longitud, permitía un fuerte control de sus habitantes. Además, existían calles amuralladas que bien podían cerrarse fácilmente en caso de una invasión. Desarrollada en una época de fuertes conflictos sociales, Cantona se fue convirtiendo con el tiempo en una fortaleza. 

Xochicalco, en la Casa de las Flores. 

Otra de las ciudades de este periodo es Xochicalco, cuyo nombre significa “en el lugar de la Casa de las Flores”, compuesto por las palabras nahuas xochi(tl) “flor”, cal(li) “casa” y co, un locativo: “lugar de”. 

Esta ciudad abarca del 700 al 900 de nuestra era y surge tras la desaparición de Teotihuacan y el amplio proceso de migración de la población hacia otros sitios. Se ha observado que estos eventos migratorios propiciaron que a Xochicalco llegaran grupos provenientes de diferentes lugares de la región mesoamericana. Los relieves de las serpientes emplumadas en el templo del mismo nombre sugieren influencias teotihuacanas y mayas, pero se observan incluso influencias de la cultura teotihuacana, zapoteca y de la cultura totonaca del golfo de México. 

Uno de los principales espacios más interesantes de este sitio es un observatorio astronómico en una cueva a la que se accede a través de una escalinata esculpida en la roca. En ésta, por un periodo de 150 días al año, a partir del 30 de abril, se ve el Sol entrar por un ducto vertical de pequeñas dimensiones. 

Cacaxtla y el azul de los mayas.

La ciudad de Cacaxtla se desarrolló durante el periodo del 650 al 900 de nuestra era. Su poderío logró el dominio político, militar y económico de toda la zona del valle poblano-tlaxcalteca después de la caída de Teotihuacan y Cholula, consiguiendo entablar relaciones comerciales a larga distancia con regiones distantes como la costa del golfo y la cuenca de México. Entre sus vestigios destaca el Gran Basamento, un gran complejo arquitectónico de estructuras superpuestas y adosadas que presentan sofisticadas pinturas murales, únicas en su clase, en los llamados Templo de Venus, Templo Rojo, Mural de la Batalla y Pórtico A. 

En esta ciudad se observan influencias de varias culturas, entre las que destacan mayas, teotihuacanos, mixtecos, zapotecas y nahuatlacas. En esta ciudad se realizaron diversos murales con elementos de los mayas y diversos glifos propios de esta región. 

Has concluido la sesión. Para saber más de los temas vistos, revisa el bloque 1 de tu libro de texto de Historia, segundo grado, y apóyate en el índice de tu libro de Geografía para ubicar la región sureste de México; busca su clima y vegetación.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

Preclásico. Aprende en Casa III Secundaria

Formación de Mesoamérica. Aprende en Casa III Secundaria

Cazadores y agricultores. Aprende en Casa III Secundaria