Panorama del periodo Posclásico. Aprende en Casa III Secundaria

Panorama del periodo Posclásico. Aprende en Casa III Secundaria

Aunque nuestro pasado indígena lo conforman muchas y diferentes culturas, existen elementos compartidos por la gran mayoría de ellas
Panorama del periodo
Panorama del periodo
Redacción | UN1ÓN | 25/01/2021 05:00

En la clase de Historia de segundo de secundaria, se verá el tema: “Panorama del periodo”, con el que conocerás los procesos históricos más importantes desde el periodo Posclásico del México antiguo, el desarrollo de la Conquista, hasta el establecimiento y consolidación del virreinato de la Nueva España.

Estudiarás el siguiente periodo correspondiente al México antiguo, el Posclásico. Para ello, conocerás culturas cómo la tolteca, la totonaca, la tlaxcalteca y la mexica. Asimismo, identificarás de manera general, el proceso de la Conquista hasta la consolidación del Virreinato de la Nueva España.   

¿Qué hacemos? 

Para iniciar, lee un breve fragmento del texto “El México antiguo” con el que el autor, Pablo Escalante Gonzalbo, cierra este periodo para dar paso a la Época colonial. Este texto se puede consultar en el libro “Nueva historia mínima de México”. 

El México antiguo 

Los totonacos vieron en [Hernán] Cortés un aliado aceptable para sacudirse el dominio mexica, y sería un disparate reprocharles esa alianza, pues no tenían modo de saber, por ejemplo, que después vendrían la viruela, la tosferina y el tifo, y que sus ciudades quedarían desiertas y sus milpas y huertas se convertirían con el paso del tiempo en pastizales. 

Los tlaxcaltecas cesaron su resistencia inicial y optaron por aliarse a los españoles porque les pareció que esa alianza garantizaría, precisamente, la integridad de su territorio; ellos no debían lealtad alguna a los mexicas, más bien todo lo contrario, eran sus enemigos. 

Desde el arribo de [Hernán] Cortés a Yucatán hasta la conclusión del sitio de Tlatelolco con la captura de Cuauhtémoc, hubo muchos señoríos que, tras ser derrotados en combate o después de haber celebrado un acuerdo con Cortés, se sumaron a sus filas. 

La conquista de Tenochtitlan fue una victoria de los tlaxcaltecas, de los tetzcocanos, de los totonacos y de muchos otros grupos indígenas: fue la última guerra del México prehispánico, dirigida sin embargo por un pequeño ejército que no pertenecía a esa historia. 

Con la caída de la capital mexica los españoles controlaron buena parte de los antiguos territorios sometidos a la Triple Alianza; en los tres años subsecuentes, con algunas batallas y numerosos pactos, lograron sujetar a la corona de Castilla incluso aquellos territorios que se habían mantenido independientes: Michoacán, Metztitlán, Tututepec, Tehuantepec y varias localidades de los altos de Chiapas y Guatemala. 

La conquista de Yucatán fue mucho más lenta y quedó inconclusa por cerca de doscientos años; el señorío de Tayasal, refugiado en el lago Petén-Itzá, no fue sometido sino en 1697. El dominio y ocupación de la Sierra Madre Occidental y del conjunto de las tierras situadas al norte de Mesoamérica, pobladas por cazadores recolectores y algunos agricultores aldeanos, fue una tarea que no concluyó ni siquiera en los tres siglos de la historia colonial. 

El México antiguo

Nueva historia mínima de México

Pablo Escalante Gonzalbo 

Con esta lectura se abre la puerta a una reflexión en torno a nuestro pasado y a la conformación de las identidades culturales de nuestro México actual. En ocasiones se piensa en el pasado indígena como algo que terminó con la llegada de los españoles, quienes conquistaron a los indígenas y cerraron ese periodo de nuestra historia. 

Sin embargo, como se menciona en la lectura anterior, los españoles no lograron la conquista del pueblo mexica solos; muchos pueblos indígenas se les sumaron en el proceso. Y al mismo tiempo, la conquista y el sometimiento de los pueblos indígenas no fue inmediata. 

Tampoco dichos pueblos desaparecieron de un día para otro, borrando su presencia en nuestra historia. De hecho, en nuestro presente existen muchísimos pueblos indígenas, los cuales conservan su lengua, tradiciones e identidad cultural. 

No debes olvidar que al hablar de nuestras raíces estamos hablando de nuestro pasado indígena, pero también de nuestra raíz española, que llegó con la conquista y se consolidó con el virreinato español, y que nos ha dado desde el idioma que hablamos la mayoría de las y los mexicanos, así como muchísimas costumbres y tradiciones, es decir, somos un pueblo mestizo. 

A partir de la llegada de los españoles se puede dar por terminado el periodo posclásico del México antiguo. A partir de ese momento, poco a poco, se fue configurando en nuestro territorio una nueva sociedad, integrada por distintos elementos culturales, incluso de diversas partes del mundo. 

En el periodo de la colonia también hubo, entre los habitantes de este territorio, personas provenientes del continente africano, en su caso fueron traídos para trabajos forzados y empleados como esclavos. También se asentaros grupos de población asiática, principalmente comerciantes. La mezcla de todos estos grupos y prácticas culturales, son la base, se encuentran incluidas en la diversidad de identidades que conformamos México, de ahí la importancia de estudiar este periodo. 

Después de esta breve introducción sobre el mestizaje, inicia con el primer periodo que estudiarás en las siguientes sesiones: el posclásico.  Su duración se estima en poco más de 600 años, pues abarca del 900 al 1521 de nuestra era. Se caracterizó por la intensa competencia militar entre los distintos pueblos mesoamericanos. En un primer momento destacó la cultura tolteca que ejerció una importante influencia cultural y, después de su declive, destacaron, entre los siglos XIV y XVI, los mexicas, quienes fundaron en 1325 la ciudad de Tenochtitlan, desde donde ejercieron y expandieron un control político y económico, a través del cobro de tributos. 

Otras culturas que se desarrollaron durante este periodo fueron: la totonaca, cempoalteca, purépecha y tlaxcalteca

Pese a que cada pueblo tenía sus particularidades que lo hacían diferente al resto, compartieron rasgos comunes. Algo que todas las culturas mesoamericanas compartieron fue una alimentación basada en el maíz, el frijol y la calabaza; una escritura pictográfica; la construcción de pirámides de uso ceremonial; prácticas rituales como el juego de pelota; una religión politeísta; el uso de calendarios y sociedades jerarquizadas. Así como el comercio y el intercambio de productos. 

Algo que, seguramente, no compartían era el idioma, pues se sabe que se hablaban muchas lenguas distintas en este territorio, como aún sucede en muchas regiones México. 

Aunque nuestro pasado indígena lo conforman muchas y diferentes culturas, estos elementos eran compartidos por la gran mayoría de ellas. También, cada cultura manifestaba su identidad por medio de expresiones artísticas particulares, por su lengua, las características de sus ciudades, la manera de desarrollarse con su entorno, la región que habitaron y la duración de sus procesos de desarrollo. 

Revisando la temporalidad del posclásico, se puede decir que, con la invasión y conquista de México-Tenochtitlan, en 1521, inició lo que conocemos como la colonia. 

Aunque este periodo tiene como antecedente los viajes de exploración de portugueses y españoles quienes buscaban nuevas rutas comerciales con Asia. Entre esos viajes se encuentran los de Cristóbal Colón, quien exploró el Caribe, y desde ahí se embarcaron las primeras expediciones a nuestro territorio, en 1517, por Francisco Hernández de Córdoba, en 1518, por Juan de Grijalva; y en 1519, la de Hernán Cortés, todas motivadas por la búsqueda de riqueza y localización de metales preciosos. 

El proceso de invasión y conquista se desarrolló en varios momentos, desde el arribo de Hernán Cortés, en 1519, hasta la caída de México-Tenochtitlan, en 1521. Esto, independientemente de que muchas culturas indígenas continuaran resistiendo, incluso por siglos. 

Por el contrario, en zonas alejadas de los principales centros, y donde los naturales carecían de estructuras políticas, los españoles tuvieron muchos problemas para someter a sus pobladores. 

Para comprender cómo la conquista y el proceso de colonización no se dio de la misma forma en nuestro actual territorio, observa el siguiente video. 

  1. Una conquista de larga duración.

 

El periodo de la Colonia comienza con la caída de México-Tenochtitlan, pues a partir de ese momento la corona española se apropió de este territorio como una de sus colonias, y le impusieron el nombre de Nueva España, hasta que culminó el proceso de Independencia en 1821, es decir tuvo una duración de tres siglos. 

Sin duda fue un periodo de grandes transformaciones en todos los ámbitos: políticos, económicos, sociales y culturales. 

En muchos casos los españoles aprovecharon las estructuras y formas de organización que ya existían, lo que ayudó a que al inicio la vida política, económica y social no se viera tan modificada, lo que les facilitó a su vez el control y dominio del territorio. 

En el aspecto político, el año de 1535 es muy importante, pues en ese momento arribó a este territorio el primer virrey, que era el representante del rey español en tierras americanas. A partir de ese momento comienza el periodo que conocemos como virreinato. 

Sin embargo, no se puede negar que, como resultado de la conquista, tanto militar como espiritual, y posteriormente con el virreinato, se dieron grandes cambios en todos los aspectos de la vida y de aquellas sociedades que antes habitaron lo que los especialistas llaman Mesoamérica

En el aspecto económico además de la agricultura, la minería mantuvo la primacía, con la explotación de yacimientos, principalmente de plata. El comercio se desarrolló de forma global, algunos productos que nuestro territorio exportó al mundo fueron: el cacao, el jitomate, el tabaco, el añil y la grana cochinilla. Además, se incorporaron otras actividades económicas como la ganadería.    

La incorporación de ganado también se refleja en el cambio de alimentación de los habitantes, además de la carne de res y de cerdo, se introdujeron otros productos como el trigo, el vino, los lácteos, los aceites y la caña de azúcar. 

Incluso el propio paisaje se transformó, muchas tierras que antes eran sólo para el cultivo pasaron a convertirse en pastizales para el ganado y la cría de animales domésticos. 

También las ciudades cambiaron, las capitales indígenas se caracterizaban por tener pirámides y centros ceremoniales, pasaron a convertirse en ciudades cuya principal característica fueron las Iglesias y edificios de gobierno. Además de la aparición de propiedad de rancheros y haciendas que modificaron las relaciones de las comunidades con los recursos naturales. 

Al inicio de la colonización se vivió una “catástrofe demográfica.  Esto derivado, principalmente, por las epidemias, primero de la viruela y después de la tosferina, también de la tifoidea, y tiempo después el cólera. Sumado a la extenuante carga de trabajo. Este despoblamiento, generó que se trajera mano de obra para trabajar en las minas y en los campos, e inició así, un comercio de esclavos africanos. De acuerdo con la historiadora Gisela Von Wobeser, antes de la invasión de los españoles había 11 millones de habitantes, cien años después, habían sobrevivido un millón quinientos mil. Es decir, una pérdida entre el 85 y 90% de la población originaria. 

Para tener un panorama de estos periodos, observa el siguiente vídeo. 

  1. Del Posclásico a mediados del siglo XVIII.

 

Antes de finalizar la sesión, recapitula algunas características principales de estos procesos históricos

  • El posclásico, comprendió del año 900 al 1521 de nuestra era. Se encuentran culturas como la tolteca, la totonaca, la tlaxcalteca y la mexica. 

  • En el proceso de conquista, se tiene como antecedente los viajes de Cristóbal Colón, las expediciones de Francisco Hernández de Córdoba, Juan de Grijalva y Hernán Cortes. Esta última, terminaría con la invasión y caída de la ciudad de México-Tenochtitlan, después de la suma de diversas causas: las alianzas de los españoles con otros grupos indígenas, las epidemias que azotaron la población y la diferencia del armamento. Asimismo, la conquista espiritual, es decir, el proceso de evangelización emprendido por la corona española en los territorios de los que se apropió. 

  • Finalmente, durante la colonia, que se comprende del 1521 al 1821 sucedieron cambios políticos, económicos, sociales y culturales. Se impuso el virreinato como forma de gobierno, que se caracterizó por la presencia de un enviado o representante del rey en el territorio, lo que implicaba un mayor control de todos los asuntos políticos y económicos. En lo económico la minería se volvió la actividad más importante del periodo novohispano. El comercio permitió el intercambio entre América y Europa, incluso otros continentes como Asia. Desde productos de consumo alimenticio hasta de uso para la vida cotidiana.  También es relevante mencionar que se dio el proceso de mestizaje, tanto étnico como cultural. 

Has concluido esta sesión. Si deseas saber más del tema, puedes consultar tu libro de texto de segundo de secundaria.

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