Imperio mexica e Imperio español. Aprende en Casa III Secundaria

Imperio mexica e Imperio español. Aprende en Casa III Secundaria

Para los mexicas los españoles eran unos desconocidos que llegaron a irrumpir su realidad
Imperio mexica e Imperio español
Imperio mexica e Imperio español
Redacción | UN1ÓN | 22/02/2021 05:00

En Historia de segundo de secundaria, se tratará el tema. “Imperio mexica e Imperio español”, con el que reconocerás los hechos ocurridos en Europa y América antes y durante los viajes de exploración. También estudia la relación entre la defensa de la religión cristiana y el proceso de conquista española.

En sesiones anteriores, estudiaste las culturas del Posclásico que se desarrollaron en la región de Mesoamérica, incluyendo al Imperio mexica. Durante el siglo XVI todas ellas tuvieron que hacer frente a la llegada de una entidad política ajena al mundo mesoamericano: el Imperio español. En esta sesión, comenzarás por conocer esa nueva entidad política y la compararás con el Imperio mexica. 

¿Qué hacemos? 

Inicia con el siguiente fragmento del libro “Historia general de las cosas de Nueva España”, escrito en el siglo XVI por el misionero franciscano Fray Bernardino de Sahagún y que, entre otras cosas, cuenta sobre la llegada de unos barcos extraños a las costas del territorio mexica: 

La primera vez que parecieron navíos en la costa desta Nueva España, los capitanes de Motecuzoma, que se llamaban calpixques, que estaban cerca de la costa, luego fueron a ver que era aquello que venía, que nunca habían visto navíos, uno de los cuales fue el calpixque de Cuestecatl, que se llamaba Pinotl, llevo consigo otros calpixques […] fueron a ver qué cosa era aquello, y llevaron algunas mantas ricas, que solo Motecuzoma las usaba, ningún otro tenía licencia de usarlas. 

Entraron en unas canoas y fueron a los navíos. Dijeron entre sí, “estamos aquí en guarda desta costa, conviene que sepamos de cierto, que es esto para que llevemos la nueva cierta a Motecuzoma”. Entraron luego en las canoas y comenzaron a remar hacia los navíos y como llegaron junto a los navíos y vieron a los españoles, besaron todas las proas de las canoas, en señal de adoración. Pensaron que era el dios Quetzalcóatl que volvía al cual estaban y están esperando según parece en la historia de este dios. 

Más adelante, el libro narra el regreso de los calpixques ante Moctezuma: 

…los indios se volvieron a tierra, y luego se partieron para México donde llegaron en un día y una noche, a dar la nueva a Motecuzoma de lo que habían visto, y trajéronle las cuentas que les habían dado los españoles y dijéronles de esta manera: “señor nuestro, dignos somos de muerte, oye lo que hemos visto y lo que hemos hecho”. 

Tú nos pusiste en guarda de la orilla de la mar, hemos visto unos dioses dentro en la mar y fuimos a recibirlos, y dímosles varias mantas ricas y veis aquí estas cuentas dadlas a Motecuzoma para que nos conozca, y dijéronle todo lo que había pasado cuando estuvieron con ellos en la mar en los navíos...”. A lo que respondió el gobernante: “…venís cansados y fatigados, idos a descansar, yo he recibido esto en secreto, y os mando que no digáis nada de lo que ha pasado. 

Historia general de las cosas de Nueva España

Fray Bernardino de Sahagún 

Ahora, responde las siguientes preguntas: 

¿Qué crees que llamó más la atención de los españoles sobre las nuevas tierras?

¿Cómo reaccionaron las poblaciones nativas ante el arribo de los españoles? 

Como pudiste notar en el texto, para los mexicas los españoles eran unos desconocidos que llegaron a irrumpir su realidad. Y lo mismo puede decirse de los españoles, quienes ignoraban la existencia de la sociedad mexica. En esta sesión, conocerás al Imperio español y, por otro lado, al Imperio mexica, con la intención de poder compararlos en el momento de su encuentro. Empieza con el Imperio español. 

Los expedicionarios que llegaron a las costas de la actual península de Yucatán y que continuaron su camino hasta las costas del estado de Veracruz y el centro de México eran parte del naciente Imperio español, y ¿qué era el Imperio español? La lectura de la intitulación de un documento del 11 de abril de 1498 puede servir como una pista. En él se puede leer: 

“Don Fernando e donna Isabel, por la gracia de Dios rey de Castilla, de León, de Aragón, de Sicilia, de Granada, de Corcega, de Murcia, de Jahen, de los Algarbes, de Algecira, de Gibraltar, de las islas de Canaria, conde de Barcelona e sennores de Vizcaya e de Molina, duques de Athenas e de Neopatria, condes de Ruysellón e de Cerdania, marqueses de Oristán e de Gociano”. 

Esta fórmula, que se repite más o menos igual en la mayoría de los documentos que hacían los reyes, sirve para comprender de que el Imperio español fue una entidad política que estaba compuesta por un conjunto de reinos y territorios, que fue fundada en la península Ibérica en el año de 1474, a raíz del matrimonio de los reyes católicos que selló la unión de los reinos de Castilla y Aragón, y marcó el comienzo de un periodo de gran expansión que llevaría al Imperio español en un siglo a dominar territorios en América, Asia, África y Europa. 

De este Imperio, te enfocarás principalmente en el reino de Castilla, principal protagonista en la caída de Tenochtitlan. 

Este reino se hallaba, a finales del siglo XV y principios del siglo XVI, saliendo del largo proceso de la Reconquista y en medio de una intensa carrera por encontrar tierras para conquistar y nuevas rutas comerciales con las cuales acceder a productos del lejano oriente, como la pimienta, la seda o la canela, sin tener que recurrir a intermediarios como los turcos o las ciudades italianas. Ambas situaciones cambiaron de manera dramática en el año de 1492, cuando tuvieron lugar dos eventos que dieron un impulso fuerte a la posición española, en particular la castellana. 

El primero ocurrió en enero de dicho año, momento en que las tropas dirigidas por los reyes católicos lograron conquistar el reino de Granada, último reino musulmán en la península Ibérica, poniendo fin al largo proceso de la Reconquista, durante el cual, Castilla incrementó de manera sostenida su tamaño a costa de los reinos musulmanes que se hallaban en esa región desde el siglo VIII. 

En los territorios conquistados por los cristianos durante la Reconquista, las poblaciones derrotadas debían convertirse a la religión de los conquistadores y aceptar las nuevas autoridades nombradas por el monarca castellano, debiendo perder su cultura o enfrentar la expulsión del reino. 

Esta cercanía con entidades políticas musulmanas provocó en el reino de Castilla que, el Estado y la sociedad se estructuraran en torno a la guerra como una forma muy eficaz de ampliar su territorio. Para justificar tal forma de actuar, se aseguraba de que los mahometanos  se encontraban ocupando territorio anteriormente cristiano y, por tanto, era una misión divina recuperar esos territorios para la fe católica. 

El segundo gran acontecimiento sucedió meses después, en octubre de 1492, cuando Cristóbal Colón llegó por primera vez al continente americano, ayudado por varios avances técnicos y científicos. Su logro inauguró un periodo de rápida expansión territorial para el reino de Castilla y por extensión del Imperio español, que lo llevaría a conquistar y colonizar gran parte del continente americano. 

La sociedad española estaba organizada a partir de jerarquías y estamentos fuertemente definidos. A la cabeza del Imperio se encontraba el rey, que llegaba a serlo por herencia. Su función era impartir justicia a todos sus súbditos, otorgar beneficios a quienes lo merecieran y cuidar el bienestar cristiano del Imperio. Debajo, se ubicaba el estamento noble, sus miembros estaban exentos de pagar contribuciones a la Corona. Este grupo se dividía en dos. Por un lado, estaban los políticamente importantes miembros de la alta nobleza y por el otro lado estaba la media y baja nobleza. 

En la parte baja de la sociedad se encontrarían los llamados pecheros y los plebeyos, es decir, todos aquellos que debían trabajar para ganarse su subsistencia y, además, pagar contribuciones a la Corona, a las autoridades municipales o al dueño de las tierras donde trabajaran y vivieran (fuera laico o religioso). Aquí se podrían encontrar a los pequeños comerciantes, artesanos o campesinos.  Si bien la pertenencia a estos estamentos dependía de la familia en la que se naciera, en ciertos casos era posible, aunque un tanto difícil, que un individuo cambiara de estamento y llegara a la nobleza. 

Para lograrlo había que juntar una gran fortuna (principalmente por las armas o por el comercio) y conseguir que el rey, o en su defecto, un noble importante, diera ciertos privilegios. En este contexto, la actividad militar enfocada en la conquista de nuevos territorios se convirtió en la forma más común de adquirir estatus social y riquezas. 

La economía del Imperio dependía de cada uno de los reinos; sin embargo, en general la tenencia de tierras y la agricultura seguían teniendo un papel fundamental como productores de riqueza. Junto a esta actividad, cada vez se volvió más importante el comercio, actividad principalmente desarrollada en centros urbanos como Sevilla o Barcelona. Por ambas razones, la conquista de nuevos territorios y el acceso a nuevos productos era algo fundamental para el Imperio español. 

Un elemento central en la vida de la sociedad española de aquel tiempo lo era, sin duda, la religión cristiana, la cual estaba presente en todos los aspectos de la vida diaria, la política o el pensamiento, sobre la cual profundizarás en la siguiente sesión. 

Del otro lado del océano Atlántico se encontraba el Imperio mexica, del que has estudiado en sesiones anteriores. 

Fundada por el pueblo mexica en el año 1325, Tenochtitlan había logrado expandir su imperio de manera considerable hasta abarcar un territorio que llegaba de la región del Soconusco en el sur, a las costas de Guerrero y de Veracruz, así como a la zona de Tula y la colindancia con Michoacán. Por otro lado, se sabe que las redes de comercio e influencia Mexica llegaban a lugares tan apartados como el actual Nuevo México, en Estados Unidos,  u Honduras, en América Central. 

Para lograr esta impresionante expansión, los mexicas, como se les llamaba a los habitantes de Mexico-Tenochtitlan, se apoyaron en otras dos naciones nahuas que se hallaban en la cuenca del Lago de Texcoco: los altepeme de Texcoco y los de Tacuba, con quienes habían formado la llamada Triple Alianza en el año de 1430. 

Si bien los mexicas y sus aliados lograron conquistar varios pueblos, el control que ejercían sobre ellos era fundamentalmente económico. En lugar de que controlaran al gobierno del pueblo conquistado, impusieran sus dioses y borraron la identidad local, en la mayoría de los casos, los mexicas sólo obligaban a los pueblos vencidos a entregar una cantidad determinada de tributos y prisioneros, así como a dar apoyo logístico y militar en ciertas campañas bélicas mexicas. 

Es importante tener esto presente, puesto que el Imperio mexica en realidad era una red de poblaciones diversas y con un alto grado de autonomía política que únicamente estaban sometidas a los tributos y requerimientos del Huey Tlatoani de Tenochtitlan. 

A pesar del poder de los ejércitos mexicas, existían en Mesoamérica varios pueblos que resistieron y no fueron sometidos, como los purépechas, en lo que ahora es la región de Michoacán, algunas poblaciones mixtecas, de lo que podría ser la  zona actual de Oaxaca y Guerrero o los tlaxcaltecas. 

Observa el siguiente video para profundizar en la importancia política, económica y social que tenía la guerra para el Imperio mexica. 

  1. Guerra y tributo.

 

La sociedad mexica estaba estructurada a partir de una división central, por un lado, se encontraban los nobles o pipiltin y, por otro lado, los macehualtin o plebeyos. 

A la cabeza se hallaba el Huey Tlatoani, un cihuacoatl o consejero real, y los tetecutin, que serían los funcionarios nobles. Los hijos de estos últimos eran los pipiltin, todos ellos estaban integrados en el gobierno, donde cumplían diversas funciones, ya fuera que tuvieran algún puesto en el palacio real tenochca, se encontraran adscritos a algún tecpan o palacio de la ciudad como jueces, fungieran como sacerdotes en los templos principales o estuvieran encargados de recaudar tributos en las regiones del Imperio. Todos ellos gozaban de privilegios económicos, políticos y sociales, entre ellos, usar ciertos peinados o determinadas prendas de vestir. 

Por el otro lado, los macehualtin estaban encargados de producir y de entregar una porción de sus productos en forma de tributo a los nobles, fueran estos nobles de su propio altépetl o de uno conquistado. 

En esta sociedad la comunidad local era la base de la identidad; uno era quien era por su familia y, por su barrio o calpulli. En este sentido, no existía el individuo libre como se entiende actualmente, sino que su función era cumplir los roles que por su origen social y de nacimiento, tenía ya determinados. 

En este mundo las diferencias entre estratos estaban muy marcadas y era mal vista la gente que intentaba salirse del esquema y romper con las tradiciones. El único medio de ascenso era el servicio a la sociedad y al gobernante mexica, a través de la guerra, la religión o el comercio. 

Para los habitantes del Imperio mexica la vida representaba una constante repetición de ciclos regidos por las fuerzas sobrenaturales, dentro de los cuales se insertaba la vida de las personas. Todo estaba mediado por rituales que marcaban en todo momento el día a día y buscaban influir en los dioses y el destino del mundo. Debido a esto, en Mesoamérica la religión se encontraba en todos lados e influía todo, fenómeno que, guardando ciertas salvedades, era similar en el mundo de los castellanos. 

En 1517 y 1518, ante la llegada de Francisco Hernández de Córdoba y Juan de Grijalva, frente a frente, se encontraron los representantes de dos Imperios. Lo que pasaría tras ese primer encuentro, cambiaría de manera radical el destino de ambas entidades políticas; para comprender este proceso resulta fundamental conocer las concepciones del mundo que tenía cada uno, aspectos que se seguirán profundizando en las siguientes sesiones. 

Ahora, observa el siguiente video sobre las diferencias en la alimentación del Imperio mexica y del Imperio español. 

  1. La dieta mesoamericana.

 

Has finalizado esta sesión. Si deseas saber más al respecto, puedes consultar tu libro de texto de Historia.

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